El presidente de la FIFA Gianni Infantino le reiteró a Irán la necesidad de que permita el acceso de las mujeres a los estadios de fútbol en el país, que el mes próximo será la sede de un partido de las eliminatorias de la Copa Mundial.

La atención internacional al tema se intensificó cuando Sahar Khodayari, una activista de 29 años, murió este mes tras inmolarse en las afueras de un tribunal. Khodayari había sido detenida por vestirse como un hombre para ingresar a un estadio de fútbol y pensaba que iba a ser sentenciada a seis meses de prisión.

Infantino dijo el jueves en una declaración que “ahora es el momento de cambiar las cosas y la FIFA espera que cosas positivas comiencen a suceder a partir del próximo partido de Irán en casa”.

Irán, el equipo de Asia mejor ubicado en el ranking de la FIFA, recibe a Camboya en el estadio Azadi en Teherán el 10 de octubre.

Infantino ha solicitado reiteradamente a Irán que levante la prohibición de 40 años, impuesta tras la Revolución Islámica.

Los estatutos de la FIFA prohíben la discriminación por sus federaciones miembros y pudieran permitir la suspensión de Irán del fútbol internacional.

“Nuestra posición es clara y firme. Se tiene que permitir el ingreso de las mujeres a los estadios de fútbol en Irán”, dijo el presidente de la FIFA, que previamente recibió garantías en una reunión en marzo del 2018 con el presidente iraní Hassan Rouhani.

Irán relajó momentáneamente la regla en noviembre cuando centenares de mujeres fueron seleccionadas para asistir al estadio en Teherán para un partido de la final de Liga de Campeones de Asia.

El nuevo intento de Infantino de presionar a Irán no impresionó a Open Stadium, el grupo de mujeres que hace campaña para el fin de la prohibición.