La venta de autos nuevos fue de 107 mil 94 unidades en octubre pasado, cifra 9% inferior a
los vehículos comercializados en el mismo mes de 2018, y se trata del peor dato desde
octubre de 2014, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Con este resultado, la industria automotriz suma 28 meses de caídas en los últimos 29
meses.

El sector está ante una tormenta perfecta, pues al desplome de las ventas se suma la
amenaza de la regularización de los autos chocolate, tema que hoy analiza el Senado,
luego de que la Cámara de Diputados aprobó un artículo transitorio sobre la materia en
laLey de Ingresos 2020.

Otro factor que puede convertirse en un problema es que el próximo 13 de noviembre se
dará a conocer la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la
aplicación de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, para imponer
aranceles a las importaciones de autos que ingresen a ese país.

A esto hay que sumar que aún no se ratifica el Tratado entre México, Estados Unidos y
Canadá (T-MEC), lo que agrega más incertidumbre a las empresas de la industria.

Ricardo Haneine, socio de A.T. Kearney, dijo que la caída en ventas forma parte de un ciclo
económico internacional, pues en Estados Unidos también están disminuyendo y eso tiene
implicaciones en las exportaciones de México. Sin embargo, la desaceleración de las ventas
en el país se exacerbó por la incertidumbre en las expectativas de crecimiento económico.

“El resultado de los primeros dos trimestres ha demostrado que esa incertidumbre se está
materializando. No hemos tenido crecimiento económico, la inversión fija bruta está cayendo,
el nivel de consumo básico se ha mantenido, pero el de consumo duradero ha caído y 90%
de los bienes de consumo duradero son básicamente las ventas del sector automotriz”,
explicó.

La demanda de crédito automotriz también es menor, pues los consumidores tienen
expectativas más bajas sobre sus ingresos.

Pendiente general
En octubre, prácticamente todas las marcas
excepto JAC, Jaguar, Peugeot, Renault, Subaru, Suzuki, Porsche, Seat y Volvo,
registraron una disminución en ventas.

Nissan, la automotriz con el mayor volumen de colocación en México, redujó 8% respecto a
octubre de 2018; General Motors retrocedió 14%, y Volkswagen, 15%.

Guillermo Rosales, director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores
de Automotores (AMDA), dijo que el mercado interno sigue resintiendo la desconfianza de
los consumidores, la falta de generación de empleo, el incremento de la inseguridad y el
estancamiento de la economía.

Autos chocolate
Ante este panorama, los distribuidores y fabricantes están a la expectativa de que el Senado
rechace la propuesta de legalizar los vehículos chocolate. De ser regulados, la AMDA estima
que las ventas caerán de 1.3 millones de unidades estimadas para este año a 900 mil
unidades en 2021.

Además, se dejarán de recaudar 50 mil millones de pesos por concepto de IVA y un monto
aún no determinado por ISAN e ISR.

Alik García, analista económico de Intercam, comentó que la legalización de los autos
chocolate ocasionaría un envejecimiento del parque vehicular, pues son unidades con más
de ocho años de antigüedad, generando más contaminación y desincentivando la compra de
nuevos, ya que los seminuevos se devaluarán todavía más.

Un mercado interno débil también desincentiva las inversiones de las armadoras, pues si
bien 88% de los vehículos que se fabrican en el país se exportan, hay empresas que
destinan buena parte de su producción al mercado local.

T-MEC
La ratificación del T-MEC puede dar certidumbre al sector y colocar a México en una posición
ventajosa al establecer reglas claras sobre la producción y exportación de vehículos.
Algunos analistas estiman que el tratado se ratificará hacia finales de año, pero otros calculan que será en 2020, considerando que Estados Unidos está por iniciar la campaña por la presidencia.

En septiembre pasado, la exportación de autos disminuyó 7%, al enviar 284 mil 243
vehículos al extranjero, de acuerdo con el Inegi.

Sin embargo, considerando las exportaciones de automóviles, camiones y autopartes, que
representan una tercera parte de las ventas totales de México al exterior, estas se redujeron
2.8%, siendo el primer tropiezo en tres años.